Lo primero que has de hacer es una lista de las cosas por las que te sientes agradecido. Esto cambia tu energía y empieza a cambiar tu forma de pensar. Mientras que antes de este ejercicio puede que te hayas estado enfocando en lo que no tienes, en tus quejas y problemas, cuando haces este ejercicio vas en otra dirección. Empiezas a sentirte agradecido por todas las cosas por las que te sientes bien.
La gratitud ha sido un ejercicio muy poderoso para mí. Cada mañana cuando me levanto digo: «gracias». Cada mañana cuando pongo los pies en el suelo digo; «Gracias». Y luego, mientras me lavo los dientes y hago todo lo que tengo que hacer, empiezo a recordar todas las cosas por las que he de sentirme agradecido. No es que piense en ellas y realice algún tipo de rutina, sino que estoy sintiendo profundamente la gratitud.
No hay comentarios:
Publicar un comentario